Haciendo Lobby
Octubre 22, 2007 por jmares
No a todas las empresas españolas les ha pillado en fuera de juego el expediente de Bruselas sobre la desgravación fiscal del fondo de comercio, expediente en el que se juegan miles de millones. El Banco Santander ya había empezado a mover sus hilos en las altas instancias comunitarias, concretamente en el despacho del comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, el español Joaquín Almunia.
Según fuentes de toda solvencia, el 2 de octubre se celebró una reunión para tratar este asunto entre César Ortega -director de asesoría fiscal del Santander, hombre de confianza de Emilio Botín y ex del bufete Garrigues- y miembros del gabinete del comisario europeo.
Aunque Almunia no es el responsable de este expediente, sino Neelie Kroes, la comisaria holandesa de Competencia, el emisario de Botín buscaba la afinidad nacional para que el comisario español intercediera ante su colega.
Es evidente que estas gestiones no consiguieron impedir la apertura del expediente, aunque sí retrasarlo. Según las fuentes citadas, inicialmente iba a incoarse el 26 de septiembre (las primeras informaciones al respecto se publicaron en España el día 28), pero se aplazó hasta el 10 de octubre. ¿Cuál era el objetivo de este retraso? Pues algunas interpretaciones sugieren que no interferir con el fin de la OPA sobre ABN Amro, que tuvo lugar el 8 de octubre.
Fuentes del Santander prefieren no pronunciarse sobre la existencia de la reunión, pero consideran que no tendría sentido buscar un aplazamiento puesto que, si al final Bruselas obliga a España a eliminar la deducción, les va a dar igual: el banco va a perder el mismo dinero, que algunas estimaciones de mercado cifran en 3.600 millones de euros.
Un portavoz de la Comisión Europea en Madrid tampoco confirma ni desmiente el encuentro, pero asegura que “en todo caso, entra dentro de lo habitual que los comisarios y la gente de su gabinete se reúnan con representantes de la sociedad civil, empresarios o banqueros, no es nada extraordinario”. Por el contrario, fiscalistas consultados consideran que “sería un escándalo que el comisario Almunia hubiera recibido a un representante de una empresa española interesada en este contencioso de la Comisión contra España”.
En todo caso, parece que Almunia no acudió en persona a la reunión; al menos, no está registrada en su agenda de ese día, según su portavoz en Bruselas.
Fuente: El Confidencial
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